El 11 de agosto de 2026, el Colegio Dios es Amor Cazuca fue escenario de una exposición muy especial: los estudiantes de Jardín y Transición presentaron ante sus familias su proyecto de aula ambiental, en el que demostraron lo aprendido sobre reciclaje y manejo de residuos.
Aprender a separar residuos, jugando
A lo largo del proyecto, los niños y niñas aprendieron de forma lúdica a clasificar correctamente los residuos en los contenedores y a entender por qué reciclar ayuda a proteger el medio ambiente. En la exposición, fueron ellos los encargados de mostrar a sus padres y acudientes lo que habían descubierto, convirtiéndose en pequeños guías de la conciencia ambiental.
Las familias, protagonistas del aprendizaje
La actividad contó con la asistencia de los padres de familia, quienes acompañaron a sus hijos y conocieron de cerca los aprendizajes alcanzados. Esa presencia convirtió la jornada en un espacio de encuentro entre el hogar y el colegio, donde el aprendizaje dejó de ser solo escolar para volverse familiar.

Un hábito que empieza desde la primera infancia
El propósito del proyecto fue promover en los niños de preescolar la conciencia ambiental y el cuidado del entorno, enseñándoles de manera práctica la adecuada separación de residuos y el hábito del reciclaje. Los primeros años son el mejor momento para sembrar estas costumbres, que luego acompañan a los estudiantes durante toda su vida.
Un compromiso que continúa en casa
El resultado más valioso fue la vinculación activa de los padres de familia, quienes visibilizaron los aprendizajes de sus hijos y asumieron el compromiso de reciclar en casa. Así, lo aprendido en el aula se extiende a los hogares y fortalece una cultura de cuidado ambiental en toda la comunidad educativa.



